Odio

“Tienes odio en la mirada”
Eso fue lo que me dijo una de las primeras veces que coincidimos y, desde entonces, es algo que vaga por mi mente a diario.
Siempre he creído que mi mirada no reflejaba otra cosa que no fuera tranquilidad y, para qué negarlo, indiferencia.
Cada día esa frase vuelve a mi cabeza…
Hay noches, trabajando, en las que paro en seco, cansado, soñoliento o como quiera que esté…
En silencio, aparto todo y me levanto al baño.
Me miro en el espejo.
¿Ése soy yo?
Ojos cansandos, me fijo en ellos.
Esa barba a medio hacer que siempre levanta quejas…
Una cara demasiado vieja para un joven y demasiado joven para un viejo…
Quiero encontrar lo que busco y comienzo a hacer carantoñas.
Gesticulo de manera imposible, sé que esta ahí… Tiene que estar…
Ahora triste, ahora serio, ahora alegre, ahora bravucón…
Pero por cada gesto, ocurre lo mismo… El rostro se oscurece y se llena de silencio…
Poco a poco… aparece…
Sí, lo veo… está ahí… en lo mas profundo…
Aparece…
Cierro los ojos, no puede ser.
Sacudo la cabeza y vuelvo a mirarme.
Repito lo mismo, trato de conseguir ángulos imposibles con mi boca, mientras acompaño con desorbitadas y cómicas miradas…
De repente, paro. Espero.
Las arrugas se relajan, las comisuras de los labios vuelven a su posición normal… los ojos vuelven a mirar fijamente…
La oscuridad me empieza a envolver de nuevo.
Veo en los ojos esa oscuridad en su profundidad, en lo más al fondo…
Está ahí.
Sé que está.
Sé que está porque lo estoy viendo…
Hay… hay algo malo en mí…
Ahora lo sé.

Tags: , , , ,

Recuerdos

¿Vivimos con los recuerdos?
¿Vivimos para los recuerdos?
¿Vivimos de los recuerdos?
¿O más bien somos lo que nos dictan los recuerdos o, mejor dicho, lo que vivimos?

Sin recuerdos se vive mejor.
Si no hay recuerdos, lo que fuera que pasara no existe ni existió.
No tienes que preocuparte por lo dijiste o hiciste aquella vez.
Tampoco tendrías que preocuparte por lo que te dijeron o te hicieron aquella vez.
El sacrificio es posible.
Yo vivo de mis recuerdos.
Vivo de mis recuerdos para no volver a equivocarme.
Mis recuerdos me definen y, en cierto modo, me crearon.
No es fácil deshacerse de un recuerdo.
Pero tampoco es fácil soportar uno que creías olvidado.

Tags: , ,

Un banco sólo es un banco

Un día me cansé de caminar.
Llegué un parque.
Elegí un banco y me senté.
Vi a gente pasar.
Algunos tenían la vista fija en el suelo y caminaban con sus propios asuntos.
Había niños jugando cerca enfrascados en sus propias aventuras, ilusiones y sueños.
Otros paseaban a su perro.
Parejas hablaban alegremente.
Entonces me puse a pensar.
Resulta curioso que casi todo lo importante que me ha pasado ha sido sentado en un banco.

El primer sentimiento.
El beso.
Las primeras emociones contenidas.
El primer abrazo sincero.
El horror de la desesperación.
La impotencia.
El abandono.
La pérdida de la esperanza.
Las esperas.
Las sonrisas.
Las miradas.
Las decisiones.

La decisión.

Es curioso ver como las cosas más triviales pueden tener tanta importancia para las personas.

Tags: , , , , , , , ,

Lobo solitario

Somos lobos…

Buscamos nuestras presas que, sencillamente, es lo que ansiamos tener, conseguir o compartir.
Algunos buscan realizarse, otros buscan riquezas o ser alguien en la vida.
Los menos, buscamos aquello que nos falta, lo que nos completa, aquella persona que nos hace sentir bien. Pero, a veces, en esa búsqueda no tenemos en cuenta el daño que podemos provocar.
Algunos, ni siquiera tenemos en cuenta el daño que podemos llegar a soportar, pero, por eso mismo, no nos importa sufrirlo.

Cuando crees que lo encuentras, lo pierdes…

Soy un lobo solitario porque ansío encontrar esa persona que me complete, soy un lobo solitario porque no hago más que soportar dolor y sufrimiento…

Soy un lobo solitario porque, simplemente, estoy solo.

Tags: , , ,

¡Culpable!

Me declaro culpable.
Culpable de no estar cuando me necesitan.
Culpable de mantener promesas que no puedo cumplir.
Culpable por cumplir promesas que no puedo mantener.
Culpable de no saber querer.
Culpable de no ver a los que me quieren.
Culpable por querer demasiado.
Culpable de estar.
Culpable de huir.
Culpable de no hacer lo que me gustaría hacer.
Culpable de no estar con los que me gustaría estar.
Culpable de trabajar.
Culpable por no dormir.
Culpable por no tener tiempo.
Culpable por escribir esto.
Culpable por todo.
Y culpable por nada.

Tags: ,