Un banco sólo es un banco

Un día me cansé de caminar.
Llegué un parque.
Elegí un banco y me senté.
Vi a gente pasar.
Algunos tenían la vista fija en el suelo y caminaban con sus propios asuntos.
Había niños jugando cerca enfrascados en sus propias aventuras, ilusiones y sueños.
Otros paseaban a su perro.
Parejas hablaban alegremente.
Entonces me puse a pensar.
Resulta curioso que casi todo lo importante que me ha pasado ha sido sentado en un banco.

El primer sentimiento.
El beso.
Las primeras emociones contenidas.
El primer abrazo sincero.
El horror de la desesperación.
La impotencia.
El abandono.
La pérdida de la esperanza.
Las esperas.
Las sonrisas.
Las miradas.
Las decisiones.

La decisión.

Es curioso ver como las cosas más triviales pueden tener tanta importancia para las personas.

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4 comentarios

  1. Ays, si los bancos hablaran… a mi en cambio me han pasado la mayor parte de esas cosas en los coches.
    abandono
    desperación
    miradas
    sonrisas…..

    Qué cosas.

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