Gato Silvestre

Había una vez un gato silvestre.
Ese gato, que había muerto y resucitado montones de veces, había sido criado por muchas personas por las cuáles no sentía más que indiferencia.
El minino no le tenía miedo a la muerte.
Pero un buen día, nuestro gato se echó la manta a la cabeza.
Conoció a una preciosa gata blanca y ambos vivieron felices.
Pero al cabo de un tiempo, la gata blanca envejeció y murió.
El gato silvestre lloró hasta que se le secaron los ojos y también murió.
Pero esta vez no volvió a resucitar.

[Extraído de Cowboy Bebop]

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