Pezones del infierno

Somos los hermanos petaitos y sudorosos, embadurnados en aceite Johnson con los pezones apuntando para abajo. Oda a The Barbarians (1987), los hermanos David y Peter Paul, con letra de Davemen (qué malas son las drogas) y música adaptada de Carmen de Bizet. Este año se cumple el 5º aniversario de su triste creación aunque, …

A semifinales

Bueno, no es que me guste el fútbol pero esto es más que digno de mención. Habían pasado la friolera de 88 años, juegos olímpicos de Amberes 1920, desde la última vez en la que la selección española ganó a la de Italia en partido oficial. Sumamos a esto, la teoría conspiranoica de los 22 …

Esos simpáticos roedores…

– ¿Cuántos robles roería un roedor, si los roedores royesen robles? – Un roedor no roería robles, ya que los roedores no roen robles. – Pero si un roedor pudiera roer y royera alguna cantidad de robles, ¿cuántos robles roería un roedor? – Aunque un roedor pudiera roer robles, y aunque un roedor royera robles, …

Lobo solitario

Somos lobos… Buscamos nuestras presas que, sencillamente, es lo que ansiamos tener, conseguir o compartir. Algunos buscan realizarse, otros buscan riquezas o ser alguien en la vida. Los menos, buscamos aquello que nos falta, lo que nos completa, aquella persona que nos hace sentir bien. Pero, a veces, en esa búsqueda no tenemos en cuenta …

¡Culpable!

Me declaro culpable. Culpable de no estar cuando me necesitan. Culpable de mantener promesas que no puedo cumplir. Culpable por cumplir promesas que no puedo mantener. Culpable de no saber querer. Culpable de no ver a los que me quieren. Culpable por querer demasiado. Culpable de estar. Culpable de huir. Culpable de no hacer lo …

Davy Jones

Avanzaba lentamente, haciendo ruidos irregulares que resonaban por la estancia. En silencio, se sentó. Suavemente pasó los dedos por las teclas, acariciándolas. Suspiró y comenzó a tocar con los ojos cerrados. La música empezaba a fluir levemente por los tubos oxidados. Aquel órgano enorme empezó a rechinar y escupir nubes de polvo. Mientras más subia …

Después de la batalla

(…) Después de lo ocurrido, regresé a la explanada. Aquella que fuera una hermosa pradera, era ahora lugar de un cementerio improvisado. Cuerpos inertes se amontonaban a mi alrededor mientras caminaba. La niebla, unida al olor de la pez quemada, me impedía ver más allá de tres metros, pero distinguía siluetas que se movían cerca …